A finales del año pasado, la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la U. de Chile (FAU.UCh)), ha dado a conocer el informe con los resultados de la Encuesta Nacional BIM 2025 respecto del conocimiento y actual uso de la plataforma BIM -Building Information Modeling- (Modelado de Información de Construcción), en el diseño y construcción de proyectos y obras de construcción en Chile. A continuación presentamos el resumen y comentarios acerca del valioso documento universitario.

Si bien la industria de la construcción nacional ha intentado, por diversas vías, incrementar la productividad del sector, la realidad sigue mostrando que tal desafío se hace cada vez más difícil de lograr. ¿Las razones? El mercado complicado por avatares económicos -complejidad en el acceso al crédito-; el escaso apoyo oficial para cumplir con los compromisos de pago a las constructoras; contratistas en problemas para cumplir con sus clientes en calidad, costos y plazos; el temor evidente a innovar; la mano de obra eternamente alejada de programas eficientes de capacitación, entre muchos otros factores explicarían este preocupante escenario.

Ahora bien, en un esfuerzo mayor de parte del Estado motivado también por el interés de las grandes empresas del sector, ha propuesto incorporar inteligencia artificial al proceso productivo con el objetivos de superar las debilidades de la industria en esta materia. En tal sentido, es encomiable el esfuerzo que algunos agentes del negocio han venido realizando desde hace algunos lustros para racionalizar la construcción incluyendo el uso de modelos repetitivos, prefabricando componentes e industrializando el proceso constructivo integral, a lo cual se han incorporado herramientas digitales como BIM, plataforma de modelado virtual, la que se ha transformado en una especie de “vedette” tanto para proyectistas como para constructores.

No obstante estos buenos y encomiables propósitos se deben contrastar con el duro informe de la FAU-UCh el cual devela una realidad bastante incómoda a decir verdad. En efecto, un primer indicador del documento señala que si bien un significativo 85% de los profesionales encuestados declara conocer la metodología BIM, solo el 49% señala poseer un conocimiento superficial de la misma, en tanto que el 36% dice conocerlo de manera más sustantiva.

Los resultados de la encuesta sugieren que el sector está transitando de una etapa inicial de adopción aislada hacia una integración más estructurada de BIM en procesos y decisiones organizacionales al tiempo que detalla que el 41% se declara usuario regular y que lo emplea ampliamente en sus proyectos, en tanto que el 31% reconocer su empleo ocasional y solo el 8% es usuario indirecto a través de servicios externos. Destaca además que el 20% no ha tenido ningún acercamiento a esta metodología. 

Avanzando en el Informe se observa que la mayoría de quienes usan BIM lo hace en etapas de diseño, esto es para la visualización o las revisiones en la elaboración de planos y, lo que parece ser mas común, en la coordinación de especialidades. En la construcción, la adopción es aún menor quedando mucho camino por avanzar lo cual se debe a menores exigencias contractuales o al evidente desconocimiento de sus beneficios en obra.

Entre los principales obstáculos descritos por quienes no usan BIM, se encuentran la baja demanda y la comprobación que otros profesionales no la utilizan en un exacto 50%. O también porque el 25% lo percibe como irrelevante e innecesario en las formas del trabajo actual. Agrégase a estos indicadores que solo un 23% de los Clientes requieren o aprecian el uso de BIM en sus proyectos, en consecuencia todo indica que la adopción de estas nuevas metodologías depende en parte de presiones externas, normativas o del mercado, más que el deseo ola necesidad de una implementación voluntaria y generalizada.

En una primera conclusión, el reporte 2025 muestra que el conocimiento de BIM en la industria chilena es alto, aunque con grados distintos de profundidad, y que la adopción sigue aumentando, con casi la mitad de los profesionales usándolo de forma regular. Sin embargo, existen desafíos para consolidar usos avanzados y extender su aplicación a todas las fases del ciclo de vida del proyecto, especialmente en construcción y ejecución. Es muy posible y, de hecho explicable, que el Informe de la Encuesta Nacional BIM 2025 no refleje plenamente las exigencias progresivas del Ministerio de Obras Públicas (MOP) y su plan de incorporarlo en todos los proyectos públicos hacia 2025–2028, y que esta discrepancia tenga causas estructurales que se vinculan directamente con la baja productividad de la industria de la construcción chilena.

El uso de BIM al parecer no está colaborando con la productividad de la industria. Las principales causas y efectos de estas falencias, con base en políticas de MOP, investigaciones sobre productividad y la realidad de adopción de BIM en Chile. Aunque el MOP ha suscrito convenios e impulsado planes para modernizar su gestión e incorporar BIM como estándar en sus obras públicas —como parte de una agenda de eficiencia, modernización y transparencia— la implementación práctica todavía está en proceso y no ha sido adoptada de manera consistente en todo el sector

Fuente: INFORME BIM 2025, FAU-UCH.