La Asociación de Ingenieros Civiles Estructurales (AICE) ha debido emitir una delicada declaración respecto de la norma chilena NCh433:2026, publicada durante el primer trimestre del año en curso ante informaciones inexactas difundidas en algunos medios de comunicación nacional. Específicamente la AICE aclara que no es correcto señalar que la nueva norma sobre diseño sísmico de edificios estaría basada en el “modelo japonés” ni menos que remplazaría una “supuesta norma californiana”.

Ante lo mencionado en tales informaciones, la AICE enfatiza que nuestra normativa sobre diseño sísmico de edificios corresponde a una elaboración técnica nacional que ha sido desarrollada durante un prolongado período de tiempo a partir de la extensa experiencia sísmica chilena así como del estudio profundo del real comportamiento de las estructuras resistentes y del trabajo sistemático y cuidadoso de especialistas, universidades, gremios profesionales y demás organismos e instituciones públicas y privadas.

Así mismo, es categórica en su declaración al descartar que la ingeniería chilena obedezca a “modelos importados” de diseño sismo-resistente. Las normas chilenas en esta disciplina han sido elaboradas y constantemente actualizadas en atención a la realidad geológica, estructural y constructiva nacional, las que además han sido validadas tras los recordados eventos registrados a lo largo del territorio, como el de 1960, en Valdivia, el de 1985, en Valparaíso o el del Maule, en febrero de 2010, todo lo cual ha permitido consolidar estándares propios reconocidos mundialmente por la solidez técnica de las investigaciones y, lo que es de mayor valor, por el excelente desempeño de los edificios en este territorio reconocidamente sísmico.

Cabe precisar que la NCh433:2026 corresponde a una actualización del marco normativo aplicable al diseño sísmico de edificios, en consecuencia, no regula otros fenómenos como tsunami o vulcanismo, que pertenecen a otros ámbitos de análisis y regulación, por lo tanto afirmar que la norma incorpora exigencias en esas materias induce a confusión y desvirtúa su verdadero alcance técnico.

AICE reafirma que “la actualización de la NCh433:2026 es el resultado de un trabajo técnico de largo aliento, desarrollado con la participación de múltiples especialistas y entidades, y orientado a fortalecer la seguridad, resiliencia y desempeño de las edificaciones en Chile. Como asociación gremial y técnica, reiteramos nuestro compromiso con una comunicación pública rigurosa en materias que inciden directamente en la seguridad de las personas y en la confianza sobre el desempeño de nuestras construcciones”.

Si bien la declaración de los Ingenieros Civiles Estructurales no detalla las informaciones aludidas, en el mundo de la construcción nacional, existe desde hace muchos años un reducido número de profesionales calculistas que ha postulado otros modelos de diseño para la edificación sismo-resistente, frente a los cuales, diversos estudios e investigaciones los han descartado, entre otras razones, por no existir suficientes argumentos acreditados ni confiables que los respalden. Incluso, los detractores de la normativa chilena oficial, han llegado hasta algunos comités de la Cámara Chilena de la Construcción para exponer tales propuestas, lo que no ha prosperado por las razones aquí señaladas.

LUIS RICARDO PEÑA

Mundo de la Construcción