Durante la última década, la Región de Los Lagos en Chile ha experimentado un significativo cambio en su ordenamiento territorial en ciudades que funcionaban bajo el concepto de localidad dormitorio o solo de interés turístico y que se han transformado en ciudades intermedias emergentes. Puerto Varas, a orillas del Lago Llanquihue, es un claro ejemplo de este fenómeno por sus bondades geográficas y por una vida más tranquila y segura, que atrajeron a una diversidad de familias de distinto poder adquisitivo generando nuevas necesidades lo que a su vez provocó la llegada de comercio y diversos servicios así como de emprendimientos y nuevas empresas, impulsando un cambio en la actividad económica de la ciudad, según explica Vivian Pinilla, socia y gerenta general de Inmobisur.
Enrique Loeser Prieto, gerente Comercial de Inmobiliaria Altas Cumbres, complementa lo anterior al indicar que la ciudad dejó de ser un satélite residencial de Puerto Montt por calidad de vida y ofrecer oportunidades de empleo en áreas alta especialización, razones relevantes que continúan atrayendo nuevos residentes para vivir y trabajar aquí. La consolidación de Puerto Varas, ha producido similar efecto positivo en comunas vecinas de la Cuenca del Lago Llanquihue, que poseen atributos similares y presentan condiciones para vivir a precios competitivos”.
A juicio de los ejecutivos, la comuna de Frutillar, que si bien mantiene su carácter de “dormitorio”, ha ingresado en un proceso de transformación que se podrá consolidar en los próximos cinco años en tanto se observa que está recibiendo habitantes e inversionistas desde la zona central del país que buscan calidad de vida y que incluso, están dispuestos a pagar por el metro cuadrado valores similares a los de comunas como Las Condes o Vitacura. Como consecuencia, esta evolución ha impactado directamente en el producto inmobiliario, elevando el estándar constructivo aunque encareciendo la oferta para el cliente local.
De acuerdo de datos de Inmobisur, el valor del metro cuadrado de Puerto Varas ronda las UF 90, mientras que en Frutillar alcanza aproximadamente las UF 110. Los ejecutivos proyectan que Llanquihue se transformará en un polo de desarrollo en el mediano plazo, potenciado por inversiones públicas en conectividad, mejoramiento urbano y un plan de crecimiento planificado, “que se han ido concretando paulatinamente con las nuevas obras en la costanera, el tren Llanquihue-Puerto Montt y la futura Ruta Interlagos que conectará la comuna con Puerto Varas”.
Colaboración de Consultora 4 Ejes, para Mundo de la Construcción
